sábado, 31 de agosto de 2013

El Bayern prevalece en un duelo momorable


Javi Martínez, al que Josep Guardiola sólo otorgó unos pocos minutos de juego, dio el empate al Bayern de Múnich en el último suspiro de la prórroga y permitió a los bávaros vencer en la tanda de penaltis por 5-4 al Chelsea, consagrandose así campeones de la Supercopa de Europa por segunda vez en su historia.
Cuando el Chelsea se frotaba las manos tras lo que parecía una trabajada victoria en la prórroga, apareció el jugador de español y echó todo por tierra.
Al margen del resultado, el Chelsea de Jose Mourinho y el Bayern de Josep Guardiola escenificaron una final para el recuerdo, llena de detalles tácticos, y donde se ve la mano de Pep, si bien el equipo perdió algo de mordiente durante muchos tramos del encuentro.
Presión vs. oportunismo
La primera parte fue intensa, con un Bayern que tocó más de lo necesario, aunque con mucha calidad, marca "Guardiola". Sin esos destellos electrizantes de la pasada temporada.
En las botas de un trabajador Franck Ribéry estuvo el gol de los bávaros en el minuto 6, y luego en otras tres ocasiones, en una de las cuales tuvo que lucirse Petr Cech cuando se cantaba gol.
Ribéry fue el más incisivo, ya que ya que su compañero Müller pasó inadvertido -sólo disparó a puerta en una ocasión-, al igual que Mandzukic, que fue anulado por David Luiz, y en uno de los primeros contactos apunto estuvieron de tener una enganchada.
Gran trabajo defensivo del brasileño, muy atento y el mejor del partido en esos primeros compases y en el resto del encuentro. Supo tapar huecos en una defensa a veces algo descompensada, con las dos últimas líneas de zaga no muy unidas.
Tras la ocasión desperdiciada por Ribery en el minuto 6, el que no perdonó fue Fernando Torres, que al poco tiempo adelantó a los suyos tras una internada de Schürrle.
El Bayern prevalece en un duelo momorableEl volante Schürrle, en continuas rotaciones con Hazard, se encargaba de llevar el peligro por sus bandas, al tiempo que hacía un gran trabajo en tareas de contención.
El Chelsea supo materializar una de sus contadas oportunidades, aunque pudo aumentar su ventaja en un contragolpe en superioridad numérica, si bien Schürrle optó por un disparo por encima del larguero.
Cahill estuvo también providencial para evitar el gol de Muller, la única ocasión que remató, tras una preciosa internada a pase de Robben, que también lo intento con un disparo antes del pitido del descanso entre una maraña de jugadores.
Juego de alto vuelo
Nada más reanudarse, un enchufado Bayern consiguió empatar, mediante un golazo de Ribéry con la derecha desde fuera del área. El tanto se lo dedicó a Guardiola. Y volvió a intentarlo poco después de volea, aunque salió fuera por poco.
Javi Martínez entró por Rafinha, tomó la posición de pivote defensivo de Lahm, que volvió a su posición natural de lateral derecho, y el Bayern empezó a empujar y metió al Chelsea en su área.
Fueron momentos de gran tensión para los Blues, que sólo lograron zafarse pasados diez minutos, gracias al empeño de David Luiz, que volvió a tirar del equipo.
Y a punto estuvo la delantera azul de aprovechar el inoportuno resbalón de Dante, ya que Torres le quitó la pelota y encaró el área pequeña, pasó a Oscar y éste disparó al defensa, y Lampard tomó el rechazo y volvió a disparar, aunque por encima del larguero.
Hazard desperdició una buena ocasión en el minuto 67, cuando fue el Chelsea el que comenzaba a apretar.

A esas alturas del partido, éste comenzó a ser de ida y vuelta, con los dos equipos lanzados por la victoria, aunque en fases el juego se volvió más hosco y el árbitro sueco tuvo que hacer uso de las tarjetas.
En una de esas Javi Martínez tuvo que ser atendido, pues recibió un golpe en el tobillo, del que vino resentido del último encuentro con la selección española en Ecuador.
Guardiola sacó en el minuto 71 al inoperante Müller, y dio entrada a Mario Götze, que no estuvo tampoco muy activo.
Fue Ribéry junto un trabajador David Alaba lo que seguían creando peligro por la izquierda, cuando un excelente Toni Kroos no lo hacía por el centro, también con disparos desde media distancia.
Un cabezazo de David Luiz en un libre indirecto lanzado por Lampard fue atajado por Neuer de manera espectacular, cuando la hinchada Blue cantaba gol.
Y, al rato, el brasileño Ramires fue expulsado tras una dura entrada a Götze, cuando ya tenía una tarjeta en su haber, lo que obligó a ajustar el esquema defensivo dando entrada a Obi Mikel por Schürrle.
El Chelsea dispuso en las botas de David Luiz -otra vez el omnipresente brasileño-, del gol de la victoria en un libre directo al filo del encuentro, pero disparó a la barrera.
Emoción hasta el final
Y cuando empezó la prórroga, Hazard se inventó una jugada, a pase de David Luiz, regateó a dos defensas y no dio opciones a Neuer. Un gol de factura muy parecida al de Ribéry.
Guardiola sacó a Robben, muy poco inspirado hoy, y metió al suizo Shaquiri.
Pero el Chelsea con diez se defendía bien, y conseguía cerrar las líneas mejor, y Cech no tenía apenas que emplearse, aunque se jugaba en una sola dirección.
En la reanudación de la prórroga, Cech salvó a los suyos dos veces en un minuto de sendos goles cantados, tras testarazos de Mandukic y Javi Martínez, que minutos más tarde también lo intentaba de tijera.
Y Shaqiri disparó a los pies del defensa, en el minuto 113, cuando tenía la portería sola para el.
Ante los apuros de su equipo, Mou volvió a mover ficha, dando entrada al John Terry por el goleador Hazard, cuando el Chelsea estaba a los pies de los bávaros.
Guardiola se salía ya muchos metros de su zona y tuvo que ser advertido por el cuarto árbitro.
Una falta de Ashley Cole al borde del área fue ejecutada por Ribéry, y Cech volvió a lucirse.
A estas alturas, era sin duda el mejor de su equipo, pero fueron los penaltis los que decidieron la final. El fallo del belga Romelu Lukaku desde los once metros le dio el título al Bayern.(Fuente)

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