domingo, 20 de enero de 2013

El dilema Valdés



El fútbol ofensivo del Barça de Tito Vilanova empieza en las manos y los pies de Víctor Valdés. Con eso queda clara la gran importancia del portero del Barça en los últimos años en los éxitos del equipo azulgrana. No sólo son sus paradas que le han llevado a ganar varias veces el trofeo Zamora, es que Valdés es el portero ideal para este equipo. Pero dicho eso, reconociendo su valía, no se acaba de entender la situación a la que ha llevado al club, al callejón si salida (por el momento) con el anuncio de sus representantes de que no va a escuchar ninguna oferta y que no va a renovar su contrato de forma irrevocable. Contrato del que le queda por cumplir, dicho sea de paso, lo que resta de temporada y una más, hasta junio de 2014.
El club puede adoptar ahora tres posturas: Primero, seguir como si no hubiera pasado nada, con Pinto de segundo (sin presión alguna para el titular) y esperar que se extinga el contrato de Víctor, aprovechando el tiempo para buscar un sustituto y dar tiempo a los jóvenes de la cantera, con el camerunés Ondoa a la cabeza. Segundo, fichar al término de la temporada un guardameta de primer nivel que le discuta la titularidad a Valdés y le pueda llevar al banquillo, salvo en ocasiones aisladas. Y, tercero, que el Barça escuche ofertas por Víctor al acabar este campeonato y con el dinero que obtenga, dado su alto valor de mercado, pueda aspirar a lograr los servicios de un portero contrastado como David de Gea (Manchester United), Vicent Guaita (Valencia), Manuel Neuer (Bayern), Marc-André Ter Stegen (Borussia M’Gladbach), Martin Skatelenburg (Roma), Tim Krul (Newcastle) o hasta Joe Hart, si el club que aspira a fichar a Valdés es el Manchester City. Andoni Zubizarreta maneja una larga lista de guardametas y está preparado para actuar en el momento que sea necesario.
Lo que falta por ver es como va a reaccionar la afición del Barça, como el Camp Nou, que reconoce a calidad de Valdés pero que está dividido en cuanto a la estima que le profesan, le recibirán, partido a partido. Víctor tiene un carácter a prueba de bombas, cosa que, sin duda, le va a ayudar, pero no es cuestión de que en un club que vive uno de sus mejores momentos de la historia, sufra ahora una historia semejante, algo desacostumbrado en los últimos años y que parecía ya olvidado.
El presidente Sandro Rosell dijo el otro día en RAC1 que su ilusión era que Víctor Valdés acabara su carrera en el Barça, el mismo equipo en el que empezó a destacar de joven. El dilema es si para lograrlo deberá pagarle una cifra fuera de mercado, porque una cosa es decir que no escuchará oferta alguna del club, que no renovará y otra pasarse una temporada y media  en una situación de máxima tensión por temas extra futbolísticos. Sin duda, Víctor Valdés es uno de los jugadores más importantes en el Barça por sus características, pero nadie es insustituible. Y no se olvide que Leo Messi sólo hay uno, igual que Andrés Iniesta o Xavi Hernández. Víctor Valdés haría bien en explicarse pronto ante los aficionados. Ya tarda. Salvo que quiere conocer nuevas experiencias a final de Liga.
(Fuente)

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